La desigualdad
de las mujeres, la causa
En riesgo,
Objetivos del Milenio: PNUD
María de la Luz González
Cimac | México, DF
Las desigualdades que enfrentan las mujeres en América
Latina no sólo tienden a perpetuarse, sino que amenazan
los avances logrados en el cumplimiento de los Objetivos
de Desarrollo del Milenio, advirtió Thierry Lemaresquier,
representante residente del Programa de las Naciones Unidas
para el Desarrollo (PNUD) en México.
Lemaresquier
aseguró que cada vez existe más evidencia
empírica de que los rezagos que padecen las mujeres
se traducen en menor bienestar social para el conjunto de
la sociedad, y que el camino hacia un mundo más justo
y libre pasa necesariamente por la igualdad de oportunidades
entre los sexos.
“En
el caso de América Latina, ha sido inevitable relacionar
desigualdad de género con las profundas disparidades
socioeconómicas que caracterizan a la región.
En las zonas más desfavorecidas las mujeres suelen
ser más pobres, gozar de peor salud y educación
y tienen aún menos oportunidades de sortear la brecha
que las separa de los demás”, sostuvo.
En
el caso de México la dimensión del ingreso
es la que más perjudica a las mujeres, dijo el representante
del PNUD al participar en el Congreso Internacional Camino
a la igualdad de Género: Propuestas, organizado por
la Secretaría de Relaciones Exteriores, el Fondo
de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM)
y el PNUD.
El
encuentro inició este lunes, con el objetivo de reflexionar
sobre la necesidad de articular los ODM y la Plataforma
de Acción de Beijing, a fin de hacer una realidad
en México los compromisos contenidos en ambos.
Sobre
el caso de México, Lemaresquier recordó que
el informe del PNUD sobre desarrollo humano ha obtenido
datos desagregados hasta el nivel municipal, y detectó
que es el espacio local donde se generan gran parte de las
desigualdades que vive la población y, en particular,
las mujeres, por lo que propuso realizar análisis
desagregados por zonas rurales y urbanas, por etnias y por
sexo, entre otras variantes.
En
su turno, Patricia Espinosa Torres, presidenta del Instituto
Nacional de las Mujeres, urgió a tomar acciones para
superar los rezagos que enfrentan las mujeres y afirmó
que la agenda de género debe dejar de ser la agenda
de las mujeres para convertirse en agenda de Estado.
La
funcionaria delineó cuatro áreas estratégicas
en las que debe trabajarse para reducir las brechas entre
mujeres y hombres: la conciliación de los ámbitos
productivo y reproductivo, empoderamiento, fomento de la
autonomía económica y derechos sexuales y
reproductivos.
La
primera dama, Marta Sahagún, afirmó, por su
parte, que las mujeres siguen siendo las víctimas
cotidianas de la inequidad, la desigualdad, la pobreza,
la violencia y la injusticia. Las mujeres, dijo, siguen
padeciendo la falta de acceso a las decisiones y la escasa
presencia en los espacios de poder.
Tanto
en México como en el mundo sobran diagnósticos
y propuestas sobre esta realidad, señaló,
y agregó que lo que se requiere “son propuestas
posibles y viables, que estemos dispuestos a cumplir”.
De
nada sirven las propuestas, dijo, si no van acompañadas
de voluntad política de los gobiernos y de las agrupaciones
corresponsables de las sociedades, advirtió.
05/LG/GM

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